domingo, 12 de julio de 2009

CHINA, GUERRA DE ETNIAS


Urumqi la capital de la provincia de Xingjiang, donde habita gran parte de comunidad musulmana china, fue escenario el 5 de julio, de enfrentamientos étnicos, en los perdieron la vida más de 184 personas, resultaron mil 80 heridas, y hubo mil 400 detenidos.

Los hechos ocurrieron cuando miles de uigures, un grupo étnico que habita en las zonas del noroeste de China, atacaron a los Han, etnia mayoritaria en China, con palos y cuchillos, y destrozaron cientos de comercios, así como autos y mobiliario urbano.

Xingjiang, situada en la frontera con Asia Central, es una de las regiones chinas más pobres y cuenta con 8.3 millones de uigures, la minoría musulmana que tiene una cultura y una lengua propia derivada del turcomano, con ideologías separatistas que mantienen una relación tensa con la etnia china dominante, los Han.

El balance de los disturbios era de aproximadamente 260 vehículos incendiados, incluidos 190 autobuses y dos coches de policía, así como más de 200 comercios y 14 casas destruidos. Según reportes de la prensa de ese país, los desmanes fueron en respuesta a las medidas adoptadas por las autoridades chinas contra dos obreros uigur, linchados tras ser acusados depresuntamente abusar sexualmente de dos mujeres.

El 6 de julio, el gobierno tomaba medidas para evitar acciones violentas e impuso un toque de queda a las 20:00 horas (12:00 GMT) y restringió la señal de Internet. Sin embargo, dichas maniobras no impidieron que al día siguiente cientos de uigures se enfrentaran de nueva cuenta con la policía en Urumqi, en la estación de ferrocarril y avenidas importantes como laChangjiang o Yanszijian.

El gobierno de Pekín culpó de los incidentes a la Asociación Americana Uigur (UAA), un grupo político exiliado en Estados Unidos, de inducir a la violencia en llamados a través de Internet. A esta denuncia se sumaba la del presidente del Partido Comunista de China (PCCh), Li Zhi, quien acusó al líder uigur, Rebiya Kadeer, de orquestar los enfrentamientos.

La violencia en la región provocó que el presidente chino Hu Jintao terminara de manera adelantada su visita a Italia y cuando se preparaba a intervenir en la cumbre del Grupo de los Ocho (G-8), una decisión inaudita para un jefe de Estado chino que demostraba la gravedad de los sucesos. Para entonces el gobierno chino advertiría el 8 de julio que aplicaría la pena de muerte a las personas que hubieran cometido asesinatos en la revuelta en Urumqi.

En respuesta, el Dalai Lama, líder espiritual del Tíbet, hacia un llamado y urgia a China a mostrar reserva al abordar el conflicto y tratar la situación con prudencia y con un espíritu de entendimiento.

El 10 de julio varias mezquitas en Urumqi, entre ellas cinco de las más grandes, fueron cerradas por razones de seguridad. La medida fue complementada con la extensión del toque de queda, que entró en vigor a las 19:00 horas locales (13:00 GMT).

También conocido como el Turkestán Oriental por los grupos que solicitan su independencia, Xingjiang fue invadida en 1949 por las tropas comunistas. En esta ciudad china, considerada junto con el Tíbet una de las dos regiones con mayor inestabilidad social, conviven 20 millones de personas de 47 etnias diferentes, y pese a ser una de las provincias más pobres posee la mayor reserva de hidrocarburos del país, sobretodo en la cuenca del río Tarim.

Integrada al imperio chino en 1884, disfrutó de autonomía entre 1930 y 1949, antes de que las tropas comunistas la invadieran y pusieran final Turkestán Oriental. Actualmente Xingjiang es vigilada estrechamente por Pekín, que acusa de terrorismo independentista a algunos movimientos uigures.

Los enfrantamientos en Urumqui son los peores incidentes que ha vivido China en los últimos 20 años desde la rebelión estudiantil en la Plaza de Tiananmen, en 1989, y se producen apenas un año después de la revuelta en Lhasa, la capital del Tíbet el 14 de marzo de 2008, donde el detonante del conflicto fue también las diferencias entre tibetanos y Han.

No hay comentarios:

Publicar un comentario