El ex guardia nazi John Demjanjuk, quien fue acusado en la década de los años 70 de ser "Iván el Terrible", un guardia del campo de Treblinka conocido por su crueldad, fue acusado de nueva cuenta el pasado 13 de julio por una Fiscalía de Munich de ser cómplice en el asesinato de miles de judíos en las cámaras de gas.Demjanjuk, de 86 años y origen ucraniano, se le imputa haber participado en el asesinato de 27 mil 900 judíos en los campos de de exterminio nazis de Sobibor, en Polonia, entre marzo y septiembre de 1943.
El ex nazi cuenta con una historia de búsqueda judicial desde 1983, cuando el gobierno israelí solicitó a Estados Unidos, país donde residia desde 1952, su extradición para enfrentar un juicio por la muerte de miles de judios cuando operaba las cámara de gas en Treblinka.
John había vivido más de 30 años bajo una falsa identidad en Cleveland, Estados Unidos y laboraba como mecánico de motores Diesel en una fábrica de automóviles para eludir a la justicia, pero en aquella ocasión las autoridades israelíes dieron con su paradero y pedían que fuera deportado.
El 28 de febrero de 1986 fue enviado a Israel y sometido a juicio el 26 de noviembre, para ese entonces, John, que tenía 66 años, argumentó que fue reclutado por el Ejército soviético en 1941, tras ser aprehendido por los alemanes y con apenas 22 años fue enviado a trabajar en las 13 cámaras de gas de Treblinka junto a otros 120 colaboradores ucranianos.
Sin embargo, en 1993, el Tribunal Supremo de Israel retiró la condena cuando se demostró que Demjanjuk no era "Iván el Terrible". El ex nazi "ucraniano" retornó a la ciudad Seven Hills de Cleveland, Ohio, donde radicaba con su familia.
Para 2002 se le terminó la miel sobre hojuelas, pues volvió a perder la nacionalidad ante las nuevas acusaciones de haber colaborado con los nazis en el campo de exterminio de Sobibor.
La principal prueba de la acusación es una credencial de identidad de las SS (escuadrón paramilitar, era una organización de elite, dentro del gobierno Hitleriano, por lo tanto tenían equipamientos superiores al Ejército) con el número 1393 y una lista de traslados fechada en marzo de 1943 que revela que Demjanjuk fue entonces trasladado a ese campo.
El juicio del anciano, que permanece preso desde el 12 de mayo de este año, será probablemente, el último gran proceso por crímenes de guerra de la época del nacional-socialismo.
Este es de los pocos casos, en los que se demuestra a la humanidad, que los crímenes sociales no siempre quedan impunes. Es cierto que el castigo no retornará a la vida a aquellos inocentes que muriero no sólo en el Holocausto sino en las guerras cualesquiera que sean, los infames pagarán no importa el credo, raza, cultura e ideología, un asesino tiene el mismo significado en todo el mundo y su rostro nadie lo olvida.


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